Este espacio lo dedico expresamente a un amigo y compañero muy especial en mi vida, mi perro Pancho. Es la primera sonrisa perruna que me despierta todas las mañanas, ayudando a que cada día sea mejor que el anterior. Su esfuerzo por aprender cada día y ser mejor perro es la nota que le define. Educado, obediente y cariñoso, sociable, intrépido y... ¡actor! todo eso es mi perro, mi niño, pero sin olvidar lo que verdaderamente es: un perro.Con trabajo e ilusión estamos consiguiendo algo que resultaba muy difícil de controlar; el salir a la calle de forma tranquila, sin correa y pendiente de su guía se presentaba para él como una tarea ardua de ejecutar. Sin embargo esta meta comienza a hacerse realidad. Cada día salimos varias veces, entre los dos, trabajamos la obediencia: "sienta", "tumbado", "quieto", "aquí", y "junto" dinámico y estático.
Resulta muy divertido ver como un animal con el que era prácticamente imposible abrir la puerta de casa y saliera como un cohete dirección "calle", se sienta tranquilamente junto a su guía contemplando como coches, personas y...¡perros! pasean frente a nuestra casa, sin moverse de su sitio. Todo se ha conseguido con reforzadores positivos y habituando al perro al estímulo que disparaba su conducta emocional, en este caso "la calle", pero sobre todo, se ha conseguido con sentido común, en un lenguaje fácil de entender para él y teniendo presente el carácter que le caracteriza; premisas fundamentales en todo trabajo con perros.
Sinceramente, no imagino mi vida sin él, pues los lazos que nos unen son sólidos y fuertes, propios de una manada bien estructurada, en el que ambos sabemos perfectamente el lugar que ocupamos en ella. En nuestra manada ninguno avasalla el espacio del otro.
El considerarse líder de una manada no significa que tenga que someterse continuamente al otro por el hecho de ocupar un escalafón inferior, pues en una verdadera jerarquía todos los miembros se preocupan de que exista un respeto mutuo por ambas partes. Él me respeta a mí como líder y yo le respeto como miembro de mi manada que es. De esta manera se consigue una relación sana, bonita y duradera con tu perro.
Éstas fueron las bases sobre las me sustenté desde el primer momento que lo adquirí, y las que me preocupo por tener presentes cada día de mi vida junto a él, y todos los que queden por venir.
"De todas las formas de vida , que nos rodean, ni una- aparte del perro- se ha aliado con nosotros". Maurice Maeterlinck(1862- 1949)
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